CRASO ERROR
Isaías 57:11 “¿No es acaso porque he guardado silencio por mucho tiempo que no me temes?” Tuve un conocido que fue un muchacho muy entregado al Señor. Era un joven muy educado, culto y muy espiritual. Lo conocí por varios años y siempre lo veía entregado al Señor, sirviéndole con sus dones musicales y proféticos. Hablaba tres idiomas. Español, ingles y francés. Cualquiera diría que ya tenía todo lo que necesitaba: Una buena carrera profesional (era profesor universitario), cristiano, joven y con un extenso conocimiento de la Biblia. Pero de pronto se fue enfriando en su servicio al Señor. Se empezó a alejar de la congregación. Perdió el ímpetu por su servicio en el altar y sus dones se fueron apagando poco a poco. Todos en la congregación se extrañaron del cambio que se fue produciendo en su vida espiritual. Empezó a faltar a los cultos entre semana. Luego dejó de asistir uno que otro domingo alegando que su trabajo no le dejaba tiempo. Hasta que se ausentó por completo....