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CRASO ERROR

Isaías 57:11  “¿No es acaso porque he guardado silencio por mucho tiempo que no me temes?” Tuve un conocido que fue un muchacho muy entregado al Señor. Era un joven muy educado, culto y muy espiritual. Lo conocí por varios años y siempre lo veía entregado al Señor, sirviéndole con sus dones musicales y proféticos. Hablaba tres idiomas. Español, ingles y francés. Cualquiera diría que ya tenía todo lo que necesitaba: Una buena carrera profesional (era profesor universitario), cristiano, joven y con un extenso conocimiento de la Biblia. Pero de pronto se fue enfriando en su servicio al Señor. Se empezó a alejar de la congregación. Perdió el ímpetu por su servicio en el altar y sus dones se fueron apagando poco a poco.  Todos en la congregación se extrañaron del cambio que se fue produciendo en su vida espiritual. Empezó a faltar a los cultos entre semana. Luego dejó de asistir uno que otro domingo alegando que su trabajo no le dejaba tiempo. Hasta que se ausentó por completo....

RELEYENDO AL PARALÍTICO DE BETESDA

Juan 5:5  “Y estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo” En Jerusalén hay un estanque o una piscina de once metros de largo por treinta de profundidad. Está rodeado de cuatro pórticos màs una puerta llamada de las ovejas. Allí había un hombre que hacía 38 años estaba postrado. Era un hombre que sufría por mucho tiempo una parálisis que lo tenía postrado  Lo primero que hace Jesùs con este enfermo es preguntarle algo que para cualquiera no es lógica: ¿Quieres ser sano?  La pregunta va directa al corazón de cualquier humano. Es una pregunta que golpea tremendamente la fe y el conocimiento de un enfermo no solo del alma pero también del cuerpo.  Por lo consiguiente, esta pregunta es para muchos de nosotros.  ¿Quieres ser sano?  Porque es un hecho que aunque físicamente estemos sanos del cuerpo, nuestra alma está enferma. Nuestro interior tiene pústulas del pasado que nos duelen en ciertos momentos.  Llevamos dentro de nosotros ...

NO TODOS QUIEREN

Génesis 24:8  “Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre de este mi juramento…” Es asombroso como muchas personas desprecian el mensaje del Evangelio. Uno no se termina de explicar cómo pueden haber personas que prefieren seguir una religión en vez de una relación.  Claro, estoy hablando como un hombre que no entiende del todo la naturaleza humana. Estoy expresando pensamientos puramente humanos porque yo andaba igual. Uno de mis profesores me acaba de enseñar algo que muchas veces pasa por alto en nuestra cultura latina: Que no somos nosotros los que buscamos a Dios. Él nos buscó a nosotros. Muchas veces decimos: “cuando encontré a Jesus…” pero no fue así. Él me encontró porque su Evangelio está lleno de historias y parábolas en donde nos enseña que éramos por naturaleza hijos de pecado. Éramos una moneda perdida, pisoteada por el pecado, humillados y tirados en la vera del camino de la vida llena de tierra, polvo, suciedad e inmundicias. Éramos la oveja perdida en los b...

ANOCHE ESTUVE PENSANDO...

Génesis 16:2 “Entonces Sarai dijo a Abram: He aquí que el SEÑOR me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos. Y Abram escuchó la voz de Sarai” Como hemos visto en varias ocasiones, los cristianos tendemos a divinizar a los personajes que han escrito la historia de los tiempos bíblicos. Craso error.  Esas personas fueron gentes comunes y corrientes, personas con sus luces y sombras al igual que nosotros. Con sus fortalezas y debilidades. No fueron súper mujeres ni súper hombres. Fueron personas con sus virtudes y sus fallas. Uno de los episodios menos estudiado en la Escritura es la angustia interna que vivía Abram por la falta de un hijo. Todos los hombres habían tenido hijos, menos él y Sarai. Así, las cosas, imaginemos a Abram, de 75 años, en el territorio de Canaan, observando sus ganados, sus esclavos y toda su riqueza, con la vista perdida en el horizonte, pensando en qué ira a hacer con toda esa riqueza si no tiene un hijo...

IMAGEN Y SEMEJANZA

Génesis 2: 26  “Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” Bueno, vamos a ir al grano… Una buena cantidad de cristianos  que decimos creer en Jesús y que asistimos a la iglesia los domingos, cantamos coritos y leemos la Biblia, ignoramos lo que en realidad el Señor quiso decirnos cuando en Génesis le dio forma al hombre.  Incluyendo maestros de Biblia, pastores y líderes, ignoran lo que está escondido en esas líneas. Yo no pretendo pasar por sabio, solamente quiero compartir lo que el Señor me ha regalado para mi propia riqueza espiritual. Conocer estas cosas que “ojo no vio ni oído oyó ni han subido al corazón de hombre y que son las que Dios ha preparado para los que le aman” es mi interés por buscar no solo su Presencia pero también su sabiduría que excede en mucho a la de los hombres. Esto que va a leer no lo enseñan en los institutos bíblicos. Primero porque incluyendo a los maestros que no saben en realidad lo que el Señor hizo c...

AHORA QUE ME ACUERDO...

Génesis 18:1 “Y el SEÑOR se le apareció en el encinar de Mamre, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día” Abram está sudando la gota gorda como se dice. En este episodio de su vida, este anciano está sentado fuera de su tienda porque el calor que está haciendo adentro es demasiado como para soportarlo.  Por lo menos, afuera hace de cuando en cuando una brisa que refresca el ambiente. Abram está enfermo. Hace unos días se ha circuncidado con toda su gente por indicaciones del Señor. No es necesario entrar en tantos detalles fisiológicos para comprender el estado de ánimo de Abram. Su entrepierna está inflamada por la operación que se ha hecho al quitarse el prepucio para cumplir lo que Dios le ha pedido.  El dolor debe ser insoportable. Está inflamado por la manipulación. Recordemos que en aquellos tiempos no había anestesia. La operación fue tan cruda como real y dolorosa. La hemorragia debió haber sido intensa. Todo el cuerpo está sufriendo esa ...

EL PRINCIPIO DE UN DESASTRE

Génesis 16:2  “Entonces Sarai dijo a Abram: He aquí que el SEÑOR me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos. Y Abram escuchó la voz de Sarai” Según los estudiosos judìos de la Escritura, nosotros los gentiles no sabemos ni conocemos la verdadera intención de Dios al haber dejado ciertos pasajes que ocultan grandes misterios. La misma Escritura nos dice: Gloria del Rey es ocultar un asunto, pero honra del rey es escudriñarla. Aquí radica nuestro problema ante ellos, los estudiosos, y por lo cual nos acusan de no saber nada. Es cierto hasta cierto punto. La Escritura tiene ciertas entonaciones que nosotros, a veces por miedo a profanarla, o porque no nos preocupamos por profundizar en su lectura, pasamos por alto muchas perlas que podemos ver allí.  En este texto de Gènesis 16 tenemos un diàlogo entre Sarai y Abram.  Como marido y mujer, esta pareja ha estado esperando con ansias el cumplimiento de la promesa de Dios q...